Composición cambiante, por Carl Abrahamsson

COMPARTIR ENTRADA‍ ‍FACEBOOK | WHATSAPP | X

 

Es imposible evaluar el arte de Genesis P-Orridge simplemente observando un único campo de actividad, un conjunto de herramientas.

Es uno de esos raros artistas cuya vida y carrera enteras son una gran obra de arte en evolución, y las actividades específicas no son más que partes de ella.

En esencia, Genesis P-Orridge es un hombre y artista pensante, un filósofo. Aunque en muchos aspectos es técnicamente intuitivo y a menudo está dispuesto a cooperar con otros, la chispa es siempre una idea única y definida de P-Orridge, una reflexión o una impresión que siente la necesidad de filtrar y, lo que es más importante, de recrear, de remodelar. A menudo el pensamiento toma forma a través de las palabras, y fue en las palabras y a través de ellas como inició su viaje expresivo y, habría que añadir, impresionantemente productivo.

Como tierno poeta adolescente impregnado de fantasías románticas sobre el modo de vida del artista, P-Orridge colaboró en concursos de poesía y en pequeñas publicaciones. Mientras estudiaba en la Universidad de Hull, los campos del romanticismo se ampliaron y, de forma lenta pero segura, una especie de vocación general se apoderó de su esencia creativa.

Junto con algunos amigos, abrazó activamente el estilo de vida con el que había soñado. Él y sus amigos en libertad, en una libertad de impresión y expresión, y con la voluntad de evolucionar por ensayo y error. Pobres quizá, pero libres para definirse y perfeccionarse cada día.


Actuaciones espontáneas, arte postal, collages y redefiniciones de fragmentos de la historia del arte llevaron a P-Orridge a nuevas cotas de realización. Lo más impactante nunca fueron las manifestaciones en sí, sino los curiosos efectos que conllevaban.

De repente, empezaron a ocurrir cosas: hubo mayor interés por su obra y por su persona, y las revelaciones sincrónicas aparecieron casi al mismo tiempo que su interés por el esoterismo y la magia. P-Orridge leyó y estudió material sobre ocultismo durante toda su juventud y se sintió fascinado no tanto por el atractivo y el romanticismo de los magos medievales, ataviados con túnicas y agitando varitas mágicas, como por la aparente capacidad de operar el cambio que tienen realmente la mente y las actividades humanas.

En la mente de P-Orridge, no bastaba con trabajar con la autoexpresión a través de diversos tipos de medios interesantes, como hacían otros artistas emergentes de su entorno. El arte en sí mismo tenía que estar en contacto con una esencia superior, un sentido del valor que trascendiera el mercado actual de la escena artística. Sin haberse dado cuenta del todo en aquel momento, Genesis P-Orridge había formulado su visión, su búsqueda, como una de un camino de arte talismánico y trascendental.

En síntesis, la consciencia esotérica y la comprensión de que el arte puede provocar cambios hicieron que P-Orridge se centrara más en el collage. Aplicó a las fotos de los periódicos y semanarios los métodos de recorte que sus mentores William Burroughs y Brion Gysin aplicaban a la escritura y la pintura, respectivamente. Con materiales baratos al alcance de su mano, P-Orridge empezó a construir y deconstruir su propio universo gráfico, enviando a menudo los resultados a sus amigos como "arte postal".

Siendo un agente activo en el movimiento de arte postal del Reino Unido, P-Orridge aprendió una lección inestimable: la de la importancia del trabajo colectivo, de compartir material y de desprenderse de las obras de arte concretas independientemente de los intereses económicos. Sabía que no tendrían "efecto" si no eran enviadas al universo. La voluntad de compartir y dejar semillas, "talismanes", para los demás se convirtió en el terreno fértil de P-Orridge.

Aunque en un momento dado aceptó trabajar como editor de un enorme “Quién es quién" de la escena artística contemporánea, el desdén general de P-Orridge por los camaleones advenedizos fue en aumento. En su lugar, la forma, el método, la iluminación, la voluntad, la experimentación y la retroalimentación en red se convirtieron en las piedras angulares de su propio lienzo sardónico pero amoroso de colores psicodélicos y existencialismo fragmentado.

Cuando su grupo COUM Transmissions, centrado en la performance, se fusionó con el espejo musical del Zeitgeist en forma de Throbbing Gristle, el modus operandi del cut-up y el collage se entretejió en paisajes sonoros que iban de lo escalofriante, lo cínico, lo frágil, lo horripilante a lo primitivamente bello. En las crudas, pero a menudo sutiles descripciones de las alegrías y los horrores cotidianos, los métodos de collage de P-Orridge eran aplicables sobre y en cualquier medio.

Para Genesis P-Orridge, el éxito de Throbbing Gristle no fue un fenómeno tan extraño e inesperado como para el resto del mundo de la música y las comunidades artísticas de Europa y Estados Unidos. Su apertura a las influencias y tendencias sociales y culturales como antena artística activa, y su agitación y mezcla de fragmentos contradictorios de impresiones “realpolitikal", habían creado sin duda una plataforma de creatividad a muchos niveles tangibles. En consecuencia, P-Orridge sentía curiosidad por ver adónde le llevaría el proceso a continuación. O, mejor dicho, adónde le gustaría llevarlo.

El artista inglés Austin Osman Spare (1888-1956) fue una de sus principales influencias en aquella época (finales de los años ochenta). Quizá no tanto en el medio o la forma —Spare era un hábil dibujante y pintor de retratos y visiones fantásticas—, pero sí en la actitud y en el uso del arte para lograr resultados concretos. Spare era alguien aislado que escribía, dibujaba y pintaba “sigilos" mágicos.

Su teoría consistía en elaborar un "Alfabeto del Deseo" único, ya fuera mediante pictogramas, palabras totalmente nuevas o pinturas elaboradas a partir de letras, imágenes y visiones de sueños. A continuación, enviaba la imagen o cualquier matriz gráfica creada "de vuelta" al reino del subconsciente, donde, según Spare, cobraba vida propia y manifestaba el deseo contenido.

La mezcla que hacía Spare de nuevas teorías psicológicas, і.е., Freud y Jung (o “Fraud" y “Junk", Fraude y Basura, como él los llamaba irónicamente), filosofía nietzscheana, actividad sexual prolífica y el ritual a través del arte tuvieron un gran efecto en P-Orridge. Después de haber experimentado cada vez más con las técnicas de Spare, se aventuró de Throbbing Gristle a Psychic TV y “El Templo de la Juventud Psíquika".

Una creación conformada por mentes brillantes en la esfera de P-Orridge en aquel momento. El grupo, por lo general llamado “TOPY", creció en número y desde entonces ha sido académicamente registrado en la historia de los movimientos esotéricos.

Mientras que la mayoría de la gente y los críticos, especialmente en la industria musical y en los medios de comunicación británicos, consideraban la operación como un marco sórdido y sexualmente sospechoso dentro de la esfera del colectivo Psychic TV, los esoteristas con inclinaciones serias de muchas tradiciones asentían con la cabeza en señal de aprobación y pensaban en el nuevo "orden mágico" como algo que acercaba las ideas y técnicas de Austin Spare a un público más amplio.

Aunque con una estructura poco rígida y fomentando específicamente la iniciativa individual, varios grupúsculos de TOPY surgieron por todo el mundo occidental. Los principales administradores, entre ellos P-Orridge, decidieron abandonar la (anti)estructura en 1991, pero los grupos siguen existiendo y parece que siguen apareciendo otros nuevos.

Los diez años transcurridos entre 1981 y 1991 incluyeron la organización de eventos “occulturales", conciertos, publicaciones, discos, exposiciones y, básicamente, la siembra de las semillas creativas de los participantes. Las experiencias pasadas de P-Orridge de aperturismo hippie y creación de redes de arte postal con un flujo libre de información y arte combinaban sorprendentemente bien con el aspecto y el diseño casi austeros que presentaba el primer material de TOPY.

Sus experimentos anteriores con el arte talismánico alcanzaban ahora un punto culminante, en el sentido de que ya no solo se extendían desde Genesis P-Orridge hasta un receptor concreto. La tecnología ritual y la filosofía que la sustentaba se presentaban sobriamente como hechos reales, para que cualquiera que estuviera interesado pudiera probarlos y ver si funcionaban. El filtro de una “expresión personal" tangible quedó, temporalmente, aparcado en un grupo poco cohesionado que, a veces, se parecía más a unidades paramilitares que a artistas de vanguardia.

Uno de los agentes de unión entre los dedicados a los ideales de TOPY era una actividad claramente espartana: “Sigilizar". A las 23:00 del día 23 de cada mes (sin duda una muestra de agradecimiento a la influencia burroughsiana en la cosmología de P-Orridge), varios centenares de individuos realizaban, individual o conjuntamente, un ritual sexual.

Centrándose en algo deseado, los iniciados en TOPY utilizaban la energía del orgasmo para cargar un “sigilo" —con bastante frecuencia un trozo de papel— "resultados" del momento de “vacuidad" (semen, fluidos vaginales, incluso pelo, vello púbico, sangre y saliva) se utilizaban para investir la obra de arte elaborada por ellos mismos con una firma única. Única no solo desde el punto de vista del creador, sino también desde el del momento de vacuidad. Algo que los estudiosos del fenómeno TOPY han pasado por alto es el experimento artístico ritual.

Hacer arte ha sido siempre el objetivo principal de Genesis P-Orridge, pero los críticos rara vez han sido capaces de abandonar la manifestación específica y ver en su lugar el fenómeno y su relación con la vida real del artista. Básicamente P. Orridge quería, en y con TOPY, compartir material que había demostrado ser útil para cualquier propósito suyo personal. Al hacer esto, él también, tanto directa como indirectamente, ayudó a crear а colección verdaderamente extraña y única de arte, incluyendo sus propias producciones.

Actualmente se encuentran archivadas en lugares de Europa y Estados Unidos miles de obras de arte-talismánicas cargadas enviadas a las oficinas administrativas de TOPY durante casi diez años de sigilización mensual por cientos de personas. Si esto no es una colección única de expresión individual, que a menudo trata de los detalles más íntimos y minuciosos de las vidas de individuos concretos, ¡es difícil decir qué lo es!

El principal canal de expresión de P-Orridge entre 1982 y mediados de los años noventa fue la polifacética música de Psychic TV. Aunque PTV siguió la estela de un creciente interés por Throbbing Gristle, P-Orridge no quiso aferrarse ni sacar provecho de ello. En lugar de ello, se lanzó de cabeza a un experimento que le llevaría desde frágiles canciones pop, bandas sonoras oscuras, rituales y tribales, pasajes de rock‘n’roll en las listas británicas, acid house y otras derivaciones químicas en enormes raves hasta aventuras en forma de spoken word algo más moderadas.

Encontramos, en este corpus ligeramente fragmentado de PTV, un camino claro y visible que existía antes y ha permanecido después: Las nociones intelectuales y las ideas se recortan y se filtran a través de estados de ánimo divinos y alterados, y el resultado final se comparte como algo definido e indefinido, como productos y procesos. Uno de los eslóganes de P-Orridge durante su tiempo en PTV y TOPY era, acertadamente, "Eel proceso es eel producto".

De este modo, se hacía eco de la actitud indiferente de Andy Warhol y la antigua sabiduría esotérica de que el camino es más importante que la meta, que el esfuerzo es más importante y ennoblecedor que el logro.

La música es un médium que se hace escuchar mucho más que la mayoría. En toda la obra sonora de P-Orridge, desde los paisajes sonoros psíquicos y sombríos de Throbbing Gristle, pasando por la subversión del pop y la música de baile en Psychic TV, hasta su proyecto más reciente y quizá más accesible, Thee Majesty, también ha habido un tema constante de reensamblaje.

Las referencias históricas en clave noir, las contradicciones contextuales conscientes y, en la mayoría de los casos, un proceso de elección basado en el intelecto, han creado conjuntamente sonidos y experiencias experimentales muy influyentes. La mezcla de esoterismo, existencialismo, cut-ups y un oscuro sentido del humor le ha ayudado a definirse tanto como escritor de teoría del arte radical como de ocultismo experimental. Su temprana obsesión por las palabras y el lenguaje ha seguido a P-Orridge durante toda su vida y obra, y constituye otro fascinante hilo de consistencia dinámica. Durante más de dos décadas, entre 1970 y 1995, escribir diarios, poemas, letras de canciones, artículos y letanías inspiradas contra las fuerzas opresoras de la sociedad y la cultura no eran suficiente en sí mismas.

La transformación del lenguaje mediante la alteración consciente de la ortografía contribuyó en gran medida a las fascinantes cualidades de los textos en sí mismos y al enigma cada vez mayor de quién era P-Orridge. Añadir una “e” a la palabra “the”, cambiar el “I” personal por “E”, el “year” por “yera”, “but” por “butter”, “of” por “ov”, “sometime” por “COUM time”... Hasta cierto punto, estos ejemplos parecen meras alteraciones humorísticas, pero en muchos casos fueron cambios muy deliberados y de efecto talismánico. La palabra “Ov”, por ejemplo, que significa “esperma" en latín, fue elegida deliberadamente no solo por su similitud a nivel fonético, sino por su significado inherente:

 Todos los presentes participaban activamente en la ridiculización del orden burgués y la celebración de lo extático. Los administradores de las fuentes sonoras actuaban como meros catalizadores para permitir que todos los presentes, incluidos ellos mismos, formaran parte de la trascendental (...)

 La mayoría de los principales textos de TOPY, sean o no de la autoría real de P-Orridge, están impregnados de estos extraños pero eficaces cambios. Es como si la concentración forzada necesaria revelara nuevas capas de significados y métodos que simplemente no estarían ahí si todo hubiera sido “normal". Los “cut-ups semióticos" en estos niveles tan diminutos no son “errores de sintaxis", sino “caminos meméticos".

No se ha inventado un nuevo lenguaje, sino una nueva forma —la más reveladora— de considerar lo que nos ha sido transmitido por generaciones y estructuras de control anteriores. La historia nos enseña que las palabras y el lenguaje han sido las herramientas más poderosas de todos los tiempos, para bien o para mal, y decididamente más que la tecnología o la economía. La historia, por cierto, en la mente pansexual de Génesis P-Orridge se llama Astoria, para equilibrar el evidente sabor patriarcal de Su Historia...

Desgraciadamente, el material escrito, y sobre todo el musical, han eclipsado el trabajo gráfico de P-Orridge. Su reconocida habilidad para mutar visualmente mensajes e imágenes dadas se hacía eco del alegre enfoque dadaísta de Raul Hausmann, así como de las punzantes declaraciones políticas de John Heartfield.

En su transformación de objetos y reflexiones cotidianos en arte, cuestionando así el Sanctum Sanctorum —la escena artística contemporánea y sus implacables cualidades mercantilizadoras y corruptoras— también hay una fuerte corriente duchampiana en la actitud general de P-Orridge.

Creo que el arte es la única forma de actividad en la que el hombre, como hombre, se muestra como un verdadero individuo. Solo en el arte es capaz de ir más allá del estado animal, porque el arte es una salida hacia regiones que no están gobernadas por el tiempo y el espacio.

Esta cita de Marcel Duchamp podría haber sido pronunciada por la suave voz mancuniana de Genesis P-Orridge. Aunque creo que este último se apresuraría a decir “región" no gobernada por el tiempo y el espacio. No es de extrañar que ambas regiones se hayan fusionado con tanto éxito en su vida, afectándose mutuamente hasta el punto de que ya no se percibe claramente ninguna en particular.

“El Arte suministra todo el material que la Ciencia explota. Fórmula 15 posterior a la Inspiración", escribió Austin Spare en su Libro del Placer.

P-Orridge está ciertamente de acuerdo, como ejecutor activo y durante mucho tiempo del despertar de “la Tercera Mente" mediante la yuxtaposición o choque de dos mentes, objetos, fenómenos, pensamientos, sentimientos, etc.

Al situarse en medio de la propia idea y su oposición, surgen nuevas ideas e inspiraciones. Al utilizar los hechos encontrados y presentarlos a las energías internas admisivas y restrictivas, surgen nuevas inspiraciones y verdades en la génesis creativa: “Dentro de todas las historias, canciones, metáforas, parábolas, arquetipos y mitos hay descripciones reales de todos los acontecimientos y hechos destacados, fórmulas y procesos. En este sentido, no hay posibilidad de ficción, todo es verdad.

En sus obras de collage, P-Orridge ha “muestreado" la historia cultural con frecuencia y constancia. Con los nuevos resultados, las obras acabadas, se ha representado a sí mismo y a la historia “objetiva". Por ejemplo, un collage de aspecto xilográfico con un retrato del Marqués de Sade en prisión, transformado en una calavera, junto a la marca “Psychic TV skull" y una persona esclavizada en una cruz.

En la parte inferior de la imagen hay una foto del propio P-Orridge, mirando a las espantosas tres apariciones humanas y flanqueado por una pluma de su mismo tamaño. Es una imagen intelectual y emocionalmente provocativa que refleja el momento de la creación y la suma de sus pensamientos en ese momento. Su propia imagen está perfectamente equilibrada con la del cráneo de PTV. La otra diagonal está marcada por la cruz de Sade mutada y la cruz bondage.

¿Esta cruz de libertinos y memento moris de nueva creación constituye un símbolo de redención o uno de impedimento? ¿Se incluye la pluma como una especie de válvula de seguridad en medio de un mundo de restricciones e inhibiciones, la herramienta de la liberación para utilizarla como en su día la utilizó de Sade? Como en todos los collages de P-Orridge, hay tantas preguntas nuevas como respuestas posibles: Nunca imponer, nunca afirmar descaradamente, sino siempre presentar las posibilidades, los éxitos, los fracasos y los tesoros de sus propios descubrimientos, con la esperanza de que sirvan de ayuda, o al menos de inspiración, a los demás.

Tanto si los collages o los sigilos son en blanco y negro como si están tomados de fuentes en color, P-Orridge consigue crear una impresión psicodélica que permite al espectador, a falta de una palabra mejor, interpretar la imagen global en cuestión de más de una manera.

Siempre hay un tema, aunque no sea evidente a primera vista para el espectador. El tema es aquí parte central de la "carga", el agente talismánico del "maleficio" de su mundo. Esto es más evidente en su obra gráfica que en sus escritos o en su música.

No todos los artistas activos en el collage consiguen cortocircuitar de forma más o menos inmediata los procesos de percepción e interpretación. Aunque siempre fue un defensor de los elementos casuales y los encuentros fortuitos, P-Orridge aprendió bien la lección de los cut-ups de Gysin y Burroughs: Es importante qué fuentes concretas utilizas, ya sean palabras, imágenes o partes de una canción.

Aunque, naturalmente, esto podría considerarse “edición" desde una perspectiva dadaísta conservadora (¡si es que existe tal cosa!), la mente de P-Orridge sigue trabajando en la tradición de la investigación específica, centrada y activa.

Su trabajo es metafísico, metapsíquico y metarreal en ese sentido. No aprende simplemente absorbiendo, sino incorporando y regurgitando, para observar el resultado y luego integrarlo, para posteriormente digerirlo y volverlo a presentar, y así ad infinitum en un gran paisaje asociativo.

La relación de esta actitud con el momento en que apareció en la escena artística es una cuestión interesante. Aunque la mayoría de los artistas jóvenes de finales de los años sesenta, incluido P-Orridge, sentían admiración por la ironía y el desapego de los artistas pop, muchos de ellos reaccionaron ahondando en profundos estratos psíquicos —algunos dirían primordialmente primitivos—. Un interesante paralelismo con la actitud de P-Orridge sería la de los Wiener Aktionisten, principalmente Günther Brus y Hermann Nitsch. El rechazo de Nitsch al arte “burgués" mercantilizado mediante la organización de espectáculos extáticos, paganos y sangrientos de proporciones romanas recuerda en muchos aspectos a los espectáculos más sutiles y poéticos de COUM Transmissions.

El trabajo de Mitsch con sangre sobre lienzo es anterior al concepto TOPY de sangre y semen mediante la carga de sigilos. Asimismo, en lo que respecta al proceso de “regurgitación" en el método intuitivo de P- Orridge, la documentación filmada de Günther Brus comiendo, vomitando, comiéndose el vómito, etc. hasta el punto del frenesí y el agotamiento total no es una alegoría descabellada del modus operandi de Genesis P-Orridge. Diría que esta comparación es válida también en un sentido más literal, ya que el propio P-Orridge siempre ha sido un franco y controvertido rompedor de tabúes y rebasador de límites, hasta el punto de arriesgar su propia vida con tal propósito. 

Investigando nuestros bloqueos, inhibiciones, deseos reales y motivaciones en momentos preconcebidos de tiempo reservados para explorar umbrales de percepción y respuesta, para comprobar exactamente cuáles son tus límites y decidir si son tus límites REALES, o meramente convenientes o complacientes, podemos reensamblarlos y desecharlos a nuestro antojo.

El uso consciente que P-Orridge hace de sí mismo como herramienta es probablemente el aspecto más difícil de precisar, pero, al mismo tiempo, probablemente el más importante. Los mayores descubrimientos, los que le han llevado a transcender y transgredir aún más, han llegado a través del trabajo sobre y con su cuerpo físico.

En COUM, las actuaciones junto a Cosey Fanni Tutti abrieron y reconocieron perspectivas oníricos y reinos de otro mundo. A veces brutales, a veces serenas, las experiencias siempre tenían algo importante que transmitirle. En Throbbing Gristle, sus alocadas, agresivas e inesperadas interpretaciones se hacían eco de la música y la acompañaban de forma sutil, le llevaban a trances espontáneos y, en algunas ocasiones, a experiencias cercanas a la muerte. Gasolina para nuevas ideas y creaciones, ¡sin duda!

En TOPY, P-Orridge y sus cohortes eran campeones del tatuaje, el body pirecing y las modificaciones corporales de proporciones inverosímiles para la mayoría de la gente “normal". Que todos estos experimentos de trance primigenio, primordial y marcadamente tribal desembocaran en tendencias y modas que superaban incluso la imaginación más descabellada del propio Genesis P-Orridge, viene a demostrar que su intención inicial de hacer arte que afecte sustancialmente al universo exterior ha tenido realmente mucho éxito.

Las experiencias americanas de P-Orridge a finales de los años noventa allanaron el camino para una experimentación más abierta con la última y más sacrosanta de las fronteras: la del género y la sexualidad. Su voluntad de erradicar las distinciones de sexo que, en su opinión, solo sirven para mantener a los individuos en una línea basada en el género y experimentar así puntos de vista y emociones menos facetados, le llevó de nuevo a sí mismo y a su propio cuerpo al centro de la experimentación.

La colección de poesía de P-Orridge, publicada en Katmandú en el año 2000, se titula acertadamente S/HE IS HER/E. No es tanto un juego de palabras como una declaración de fe de alguien que ama las distinciones naturales tanto como detesta su uso opresivo.

Podemos considerar la vida sentimental de Genesis P-Orridge y su enorme obra como una única y dinámica Gesamtkunstwerk. El dominio de los aspectos técnicos nunca ha sido tan importante como el impulso constante de probar cosas nuevas, de adentrarse en territorios inexplorados. De este modo, las composiciones y direcciones cambiantes de P-Orridge reflejan elocuentemente nuestra cultura y civilización polifacética y a menudo fusionada con una intensidad sin parangón.

Ideas y teorías ancestrales se ponen en práctica a través de la tecnología más avanzada. Las frecuencias que afectan conscientemente al organismo humano se filtran aún más a través de muestreadores de alta gama. Óleos y acrílicos se combinan con Polaroids e impresiones láser. El plástico y lo artificial se unen con la sangre y el esperma. El arte de una especie de gabinete de archivos digitales. Lo clásico y lo moderno se funden en amor por voluntad, para dar a luz violentamente nuevas posibilidades, nuevas opciones y nuevos caminos, aunque al principio parezcan dolorosos, difíciles y amenazadores para el cómodo statu quo.

La capacidad de P-Orridge para intuir hacia dónde van las cosas y su subversión casi infantil y alegre de determinados valores han proporcionado ángulos tanto anárquicos como anacrónicos en multitud de obras de arte provocadoras. Esto, en combinación con una ética de trabajo de disciplina casi proto-luterana, y con una honestidad inusual a la hora de relatar sentimientos y pensamientos sobre su propio trabajo (incluidas las cosas que considera fracasos), constituyen a un artista que ha estado constantemente embarcado en aventuras creativas desde finales de los años sesenta. Mientras sus amigos elegían caminos más seguros y cómodos para alcanzar la fama y la fortuna artísticas, P-Orridge no aceptaba otra cosa que no fueran aportaciones y resultados en bruto.

Cuando alguien lo suficientemente osado publique su catálogo artístico, volveremos a sorprendernos por la multitud de medios y significados que surgen de la mente, la Voluntad, la voz y la visión de Genesis P-Orridge.

Estocolmo, 2002. 
Traducción de Carlos M. Pla. Todas las fotografías excepto el panfleto de TOPY son propiedad de Carl Abrahamsson. Texto traducido y reproducido bajo su consentimiento.
 
 
LIBROS RELACIONADOS
Intención sagrada. Conversaciones con Carl Abrahamsson 1986-2019
26,00 €

Autor: Genesis Breyer P-Orridge

Intención sagrada reúne conversaciones entre el artista Genesis Breyer P-Orridge y su viejo amigo y colaborador, el autor sueco Carl Abrahamsson. Desde la primera entrevista para un fanzine de 1986, pasando por reflexiones filosóficas, trabajos mágicos, viajes internacionales, teoría del arte y deconstrucción identitaria, hasta sus pensamientos sobre la vida y la muerte marcados por su lucha contra la leucemia en 2019.

A través de sus controvertidos proyectos musicales y artísticos, Breyer P-Orridge ha desbaratado constantemente ideas preconcebidas y transformado disciplinas como la performance, la música, el collage, la poesía y la crítica social con la intención de desmantelar las estructuras de control y autoridad. Pero bajo ese espíritu de conciencia social y rebeldía patológica, siempre ha existido un devoto respeto por una cosmovisión holística, espiritual y mágica: la de una «intención sagrada».

Brion Gysin. Su nombre era maestro Brion Gysin. Su nombre era maestro
Vista rápida
Brion Gysin. Su nombre era maestro
26,00 €

Autor: Genesis Breyer P-Orridge, con Peter Christopherson y otros

El pintor y escritor Brion Gysin (1916-86) se ha convertido en un artista e iconoclasta increíblemente influyente. Su desarrollo de la técnica del «cut-up» junto con William S. Burroughs ha inspirado a varias generaciones de escritores, artistas y músicos. Junto con su amigo Paul Bowles, Gysin dio forma al romanticismo «post-Beatnik» que trata de la vida, la música y la magia en Marruecos. Uno de los artistas a los que inspiró fue Genesis Breyer P-Orridge (1950-2020), que colaboró tanto con Gysin como con Burroughs en los años setenta y ochenta.

Las entrevistas a Gysin realizadas por P-Orridge han pasado a formar parte de la mitología de la cultura industrial. Este volumen las presenta de forma íntegra junto a tres textos de P-Orridge sobre Gysin, además de material adicional del editor Andrew M. McKenzie, el fotógrafo y cineasta Peter «Sleazy» Christopherson y los autores Jon Savage, Kathelin Gray, Paul «Bee» Hampshire y Carl Abrahamsson. Brion Gysin: Su nombre era maestro es una visión exclusiva y evocadora de la mente de un hombre que P-Orridge describe como «una especie de Leonardo da Vinci del siglo pasado».

Aurora Dorada Ediciones

Editorial independiente que publica obras de esoterismo underground, ficci´on extraña y contracultura.

https://www.auroradoradaediciones.com
Anterior
Anterior

Los olvidados en la makgia, de Nema Andahadna

Siguiente
Siguiente

ZOS KIA: ENTREVISTA CON GAVIN SEMPLE